Valora lo que tienes y si lo pierdes recuérdalo, jamás olvides aquello que un día te hizo feliz.
Muchos nos apenamos cuando perdemos pero porque sabemos que ni luchamos para ganar. Porque sabemos que perdimos el tiempo mientras lo teníamos. No supimos disfrutar de aquella persona, que sin darnos cuenta estuvo siempre. Hay otras formas de perder también, como el simplemente perder, sin razón porque así quiso el destino, sin darnos oportunidad de evitarlo, sin alertarnos de lo que vendría, simplemente sucediendo. También se puede perder por miedo a perder, fracasando por miedo, desconfiando. A pesar de que perdí gané en parte, aprendí de mi error, después de pasar noches enteras preguntándome porque perdí y y me di cuenta que no veía todo mi alrededor, solo una parte, y que no es así.
Pero perder me enseño a aprender, aprendí de mis errores.
Cambia de estrategia,
fíjate en los demás
y veras como ellos se fijaran en ti.
